LA MIRADA
Cada fotografía que hago es una mirada que creo. Luego, más tarde, cuando las observo en casa ellas me susurran. Yo escucho
2/16/20251 min read


LA MIRADA Y UN RASTRO
Domingo Invierno. Ella en su puesto del rastro. Observo su mirada.Miro su mirar. Quietud paciente. O tal vez quietud resignada. La mirada es una mirada silente que se adentra en un tiempo que fue, un tiempo que aún es porque ella recuerda.
Mientras aguarda a que alguien se acerque a su puesto de piedras mágicas ella mira con la mirada de la memoria. ¿Qué es lo que ve? El silencio la envuelve como un manto protector que la aísla del bullicio de la plaza. Yo la observo e imagino. Imagino sus ayeres e imagino la tarde que vendrá cuando el rastro y sus memorias sean un rastro que levanta el vuelo.
En los rastros hay restos de memorias, fragmentos, retales de pasados. Pero yo hoy me fijo en la memoria encarnada y viva de una mujer que tal vez rememora viejos sueños o un tiempo todavía a salvo del frío de los días yermos.


MIRADAS QUE SE MIRAN
Miradas que se miran. Entre ellas un océano de siglos. Entre ellas el silencio de dos miradas que se encuentran en una tarde cualquiera en la sala de un museo. Me siento atraído por estos momentos y no puedo evitar fotografiarlos. Luego, cuando veo fotos como esta siempre pienso qué ocurrirá cuando la hora del cierre vacíe la sala y la luz se convierta en noche oscura. ¿Comentarán quienes habitan en los cuadros el día que ya termina en esa vida sin fin que es la eternidad cuando esta se encarna en un museo? ¿Qué dirá ella de él?